Blue Zone

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Puerto Humo

Pertenecemos a un pueblo esencia de lo que es la Zona Azul de la península de Nicoya.

Puerto Humo, en su origen, fue fundado por mexicanos y cubanos a inicios del siglo XIX, quienes se dedicaron a la caza de cocodrilos y aves. Luego, dejaron atrás esta actividad y enfocaron sus esfuerzos en hacer del puerto un importante punto para la movilización de personas del interior de la península de Nicoya a la provincia de Puntarenas. Hoy en día es un pueblo pintoresco y antiguo dentro de las Zonas Azules de península de Nicoya, con una población de aproximada de 200 habitantes, quienes en su mayoría tienen su propio emprendimiento de ganadería, agricultura, comercio y servicios, como por ejemplo turismo.

Ganadería y agricultura

La ganadería y agricultura es parte esencial de la cultura de la zona y también la principal fuente de ingreso económico de sus habitantes.

Rancho Humo cuenta con ganado de engorde y lechero. Actualmente se está empleando la técnica de ganadería semiextensiva, la cual consiste en liberar el ato dentro de un aparto diferente cada día para así aprovechar al máximo el pasto disponible, sin la necesidad de recurrir a alimentos adicionales para su desarrollo y mantenimiento, garantizando de este modo un ganado de pastoreo. También se cuenta con criaderos porcinos, de ovejas, de gallinas y huertas.

Agua

La estancia cuenta con un recurso hídrico proveniente de un manto acuífero subterráneo de una calidad y pureza óptimas.

El agua es un reflejo de la salud de su entorno, el cual es parte de tres ecosistemas: humedales, manglares y Bosque Tropical Seco, todos en el epicentro de la Zona Azul más grande del mundo.

Los huéspedes que se alojen en la estancia podrán experimentar los beneficios de su consumo, las duchas y la inmersión en agua pura de manantial de una Zona Azul. Está comprobado que su uso y consumo mejora el sistema inmunológico y ayuda al organismo a liberarse y limpiarse de toxinas y bacterias, gracias a la composición del agua de manantial, la cual es rica en calcio, hierro, magnesio, sulfatos y que con su pH neutro potencia la absorción de sus nutrientes.

Muévete naturalmente

Los centenarios de la Zona Azul viven en entornos que los empujan a realizar movimientos naturales o una simple actividad física diaria.

Ten siempre un propósito

Despertarse por la mañana sabiendo que tu propósito vale hasta siete años de esperanza de vida adicional.

Reduce las revoluciones de tus pensamientos y actividades

Las personas más longevas del mundo se centran en rutinas que ayudan a deshacerse del estrés y a cultivar una mentalidad más tranquila.

Aliméntate sano y con lo necesario

Los mejores alimentos para la longevidad son las verduras y vegetales como la espinaca, vainicas, chayote, maíz, la remolacha, miel de abeja y los repollos. Combinadas con frutas y verduras de temporada, cereales integrales y frijoles, son opciones saludables que dominan las comidas de la Zona Azul durante todo el año.

Deléitese con un brindis al atardecer o una reunión con familiares o amigos

Se ha descubierto que los bebedores moderados viven mejor que los no bebedores, especialmente si comparten esas bebidas con la compañía ideal.

Ten tu sentido de pertenencia espiritual

Asistir a los servicios religiosos cuatro veces al mes, sin importar la denominación, suma catorce años de esperanza de vida.

Pon a tus seres queridos primero

Aquellos que se han convertido en centenarios casi siempre ponen a su familia en primer lugar, al mantener cerca a sus padres y abuelos ancianos, comprometiéndose con un compañero de vida e invirtiendo en sus hijos.

Elije tu tribu correctamente

Las personas más longevas del mundo eligen o nacieron en círculos sociales que apoyan un comportamiento similar al suyo.